¡Bienvenido octubre! Decían esta mañana en la radio (Kiss Fm es la que tengo siempre en el coche), que la Navidad está la vuelta de la esquina...uuff... Por mi que no corra tanto y que, por lo menos, disfrutemos de este otoño y sus productos.
La receta que os traigo tiene como ingrediente los higos, me encantan su aroma y dulzor. En este plato combina a la perfección con el queso de cabra, que al final es el que más predomina en boca, pero el higo aporta a la perfección ese punto frutal y dulce que lo suaviza. Puede servirse como postre, pero también quedaría genial en un aperitivo o buffet de quesos.
Si os gusta la combinación os animo a que probéis también mi Tarta de higos, queso cremoso y nueces, ideal también para cualquier hora del día.
Os dejo ya con la receta de hoy, es muy fácil y se prepara en un momento.
Ingredientes (para 4 personas):
8 higos
4 rodajas de rulo de queso de cabra
2 cucharadas de miel
Preparación:
- Precalentamos el horno a 220º con calor arriba y abajo.
- Lavamos los higos y les hacemos un corte en forma de cruz por la parte superior, pero sin llegar al final. El higo se quedará semiabierto en cuatro gajos.
- Cortamos unas cuatro rodajas del rulo de queso de cabra y lo metemos en una bolsa de congelación. Cerramos la bolsa y con las manos estrujamos el queso hasta hacerlo una pasta.
- Cortamos un pico de la bolsa de plástico y (a modo de manga pastelera) la utilizamos como una boquilla por la que introduciremos el queso en el interior de los higos.
- Colocamos en una bandeja de horno y lo metemos en el mismo.
- Una vez en el horno lo tenemos unos cinco minutos y pasado este tiempo cambiamos la función del calor solo arriba (grill).
- Cuando veamos que se dora el queso apagamos y retiramos.
- En un cazo ponemos al fuego las dos cucharadas de miel y la calentamos para que esté más fluida.
- Una vez que hemos sacado los higos, rociamos con un hilo de miel.
- Enfriar y servir.





